Poeta

Poeta
Matías Antón Mena

miércoles, 30 de noviembre de 2011

NOVIEMBRE






        (II)






Desplaza el sol la noche
a empellones y mordiscos
y la luz de una farola
lucha por sobrevivir.
Aparece sólo un coche,
con pasajeros dormidos
y matrícula española,
por las calles de París.



lunes, 28 de noviembre de 2011

NOVIEMBRE






          (  I  )





Yo no sé si estoy durmiendo
cuando miro al mar y sueño
para no pensar en nada.
Yo no sé si soy cobarde
si dejo que el sol me invada;
yo sólo sé que siento,
y muy profundo en mi alma,
algo que no tiene nombre
y no sé como se llama.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CANCIONERO DE MI PUEBLO





TORREVIEJA, "GAVIOTA ERRANTE"







Torrevieja,
al sur de Alicante,
puerto de mar,
gaviota errante,
ni horizonte ni frontera,
ilusión,
brisa viajera,
paraíso terrenal
por los mares pregonado,
conglomerado de sal
y palmera, al amparo
del clima primaveral,
y de la dulce habanera.

viernes, 18 de noviembre de 2011

CANCIONERO DE MI PUEBLO





CORAZÓN DE CRISTAL







Con mis manos construí
de juncos un corazón,
que en la laguna dejé
y la sal cristalizó.

Sin pensar en él
lo dejé olvidado,
y me marché
cuando el cielo era claro.

Corazón de cristal,
mágico cubo de sal
que el tiempo no marchitó,
cada año floreció
repitiendo su cantar:

(estribillo)
"El mar me robó la ilusión.
El sol, me contó la verdad.
Y yo no lo via aparecer,
pero vendrá, soñé (I)
esperaré (2).

Hoy he vuelto hasta la orilla
a buscar mi corazón,
fue el amor de una chiquilla
que en Torrevieja quedó,
pero el tiempo no perdona,
y el cristal se me rompió
cuando lo tuve en mis manos,
mientras cantó su canción:
(al estribillo)

ELEGÍAS






MI VINO POBRE PARA TU SED DE AMIGO,
MIGUEL HERNÁNDEZ





Supiste a tuera, amargo,
cuando entre amapolas,
sobre el heno,
levantaste el puño de tu hermano
en un gesto de lucha,
de espíritu sereno.

Pasaste, que todo es pasar,
comiendo la cebolla de tu cielo,
pero esta nube oscura que cubre el limonar,
se ensañó en la sangre de tu mano,
bebiendo de la herida tu veneno.

Tu voz es silbo de cayado;
tu vida ejemplo, por sencillo;
tus versos golpe a golpe se han forjado.
Tu huella, se dibuja en el camino.









lunes, 14 de noviembre de 2011

CANCIONERO DE MI PUEBLO







DÉJALA SOÑAR





Si al pasear
por la arena dorada,
en una noche 
del periodo estival,
oyes crujir un madero
con el rumor de las olas,
siéntate un rato, viajero,
en el noray donde un día
la dejé amarrada.

,
La suave brisa
golpea mi barca,
y sus amarras,
dando bandazos,
besan el agua
para secar su llanto

La luna lo sabrá
que yo no estoy allí,
pero mi barca seguirá
esperando el día de partir.

No le digas que me fuí
y que nunca volveré,
no le digas que dejé
el pueblo donde nací.

Y déjala soñar
que me ve aparecer,
con los remos al hombro
y los pies desnudos,
hoy como ayer.
 


lunes, 31 de octubre de 2011

DEL CORAZÓN HACIA DENTRO

fotografía de 1.957
(Aurora Catalá)
¡Cómo se nos va la vida!
A grandes tragos.
Un vino dulce, un vino aciago,
un sorbo de agua clara olvidado

No nos dio tiempo a querernos
como yo hubiera querido
y nos quisimos deprisa,
al ritmo que marcaron las aspas
y las lonas del molino.
A veces el grano medio,
y otros tiempos polvo fino.
Siempre tuve la garganta
estrangulada en un punto,
siempre anduve Sancho Panza
de tu soledad prendido,
siempre tuve mariposas
en el prado de tus ojos,
y todavía las siento
a dos metros de mi mismo.

¡Cómo se nos va la vida!
¡Y qué poco hemos vivido!

¡Cómo se nos va la vida!
apriétame si me duermo,
despiértame, que ni un minuto
ha de alejarme el reloj de ti,
bésame en los ojos,
susúrrame al oído,
mírame, mírame a mi.
Que tengo celos del aire, del sol,
del universo que envuelve
este quehacer impreso,
esta norma del destino
que nos marca directrices,
este sino,
que nos hace seguir siendo.
Quédate, quédate conmigo
que tengo miedo.

Tu eres mi dios,
tu eres mi muerte.
¡Cómo se me va la vida!
Si me marchara de noche
vístete del color de la amapola,
para dar vuelta a la esquina
cuando ya no esté presente,
que murmuren los pueblos,
que chismorreen las vecinas
que saquen filo a las hachas.
Como decía tu madre
que hacía Lola “La Macha”.

¡Cómo se nos va la vida!
¡Y cómo te necesito!
¡Cómo se viene la muerte despacito!
Quisiera volver a amarte,
aunque, más, no lo concibo.